ENVIAR

  

Enviar es la última etapa de la escalera del éxito. Es cuando el creyente se convierte en un líder. Jesús formó discípulos con el propósito de enviarlos a hacer exactamente lo mismo que Él hacía, delegando en ellos poder, autoridad y amor por los perdidos.

Durante este proceso, el creyente formado comprende que debe poner a funcionar los talentos que Dios le ha entregado y que han sido perfeccionados durante la capacitación.

Como meta principal es que cada líder forme a otras 12 personas y así cumplir la visión.