La bendición de Dios se activa cuando las parejas se unen en matrimonio bajo la bendición de Dios. El propósito divino con la pareja es que los dos hagan equipo y se complementen en todo, incluyendo en el servicio a Dios, pero solamente es por medio de aplicar la preciosa y poderosa Sangre de Jesús sobre nuestros hogares, y entendiendo a plenitud las siete ocasiones en las que Él derramó Su Sangre por nosotros en la cruz. De esta manera, levantaremos una generación de hogares con el sello correcto y con el fundamento que permanece para siempre que es Jesús, nuestra Roca Fuerte.